comentarios opiniones

Cambios en los modelos tradicionales: ‘Cybervoluntarios’ contra el coronavirus

  • diciembre 27, 2020

Ese La sociedad española apoya no es algo nuevo. No es casualidad que año a año seamos líderes en donación y trasplante de órganos. Tampoco nos sorprendieron las miles de formas en que los ciudadanos se han movilizado para ayudarse entre sí durante la actual crisis del coronavirus: desde llevar víveres a los vecinos ancianos hasta hacer máscaras y viseras en casa.

La novedad es la forma en que miles de personas -la mayoría de las cuales forman parte de los voluntarios corporativos de empresas y organizaciones- han prestado su ayuda ante las estrictas medidas de cierre impuestas para prevenir la transmisión del virus.

Una parte importante de las acciones solidarias se lleva a cabo, o al menos se organiza, desde Internet. En otras palabras, el coronavirus se ha convertido en miles de personas. «Cibervoluntarios» contra COVID-19.

Los datos de Google lo demuestran. Solo en marzo, los internautas buscaron la palabra “solidaridad” tres veces más que en los dos meses anteriores, superando las 33.000 búsquedas, según la plataforma de tráfico web SEMrush. Por su parte, los conceptos relacionados con «Voluntariado en Madrid» o «Voluntariado en Barcelona» aumentaron un 175% y un 83%, respectivamente.

¿En qué proyectos colaboraron estos ‘cibervoluntarios’? Cómo se han adaptado las empresas y tus voluntarios corporativos en esta nueva virtual solidaridad? ¿Cambiarán los proyectos solidarios tras la crisis del COVID-19?

Distancias acortadas

El aislamiento involuntario de muchas personas, especialmente los ancianos, fue una de las consecuencias directas de la pandemia. Ya en los primeros días del brote, miles de ciudadanos se ofrecieron a vecinos y personas vulnerables comprándolos o ayudándolos a cuidar menores durante el trabajo.

Los carteles colgados en las comunidades vecinas ofreciendo su ayuda tuvieron rápidamente su versión en Internet. Iniciativas existentes, como una red social en el barrio ¿Tienes sal? o la solicitud Al lado, Hicieron todo lo posible para coordinar a quienes lo necesitaban y ofrecieron ayuda en cada vecindario y ciudad.

Al mismo tiempo que surgieron proyectos específicos de coronavirus: BlaBlaHelp, la empresa francesa BlaBlaCar; Te estoy ayudando del mismo equipo que solicitud Autoevaluación Coronamadrid, que incluye asistencia y asistencia voluntaria a pequeñas empresas que se llevan sus productos a casa, o Curva Mapas Curva, una web que orienta iniciativas solidarias a través de un mapa interactivo de toda España.

El acompañamiento y las palabras de aliento a personas aisladas también aprovecharon las oportunidades de Internet, desde iniciativas individuales hasta proyectos masivos.

Este es el caso de la iniciativa impulsada por el Dr. Cristina Marín del Hospital La Princesa de Madrid. Al darse cuenta de que muchos pacientes, especialmente los ancianos, pasaban sus días en la UCI sin recibir más visitas que los médicos, a través del audio de WhatsApp, sugirió que cualquiera que quisiera enviar cartas y correos electrónicos con palabras de apoyo. Durante su visita, los médicos se encargarían de leerle.

La iniciativa se volvió viral rápidamente y terminó con más de 30.000 correos electrónicos en el buzón del médico. La idea, tan efectiva como fue, pronto se extendió a muchos hospitales, que abrieron un canal para recibir correos electrónicos y cartas, así como a muchas empresas.



Voluntariado corporativo en Internet

Las empresas son solo otros agentes que se han movilizado contra el coronavirus. «Aunque inicialmente notamos una ligera parada debido a la incertidumbre, las empresas reaccionaron muy rápido «, explica Compromiso empresarial Andrea Sánchez, cofundadora y CEO de la empresa Trabajar por lo social,, una organización sin fines de lucro cuyo objetivo es promover el voluntariado profesional y el apoyo talentoso a los actores sociales.

Su organización testificó que «las prioridades en la acción social de las empresas se han reorientado a la emergencia COVID-19», enfocándose en particular en iniciativas de red. Una fórmula que en el contexto actual ofrece ventajas como “ahorro de costes, capacidad de involucrar a más empleados y agilidad en su implementación”.

“Se necesita una transformación para adaptar las actividades de voluntariado a un entorno mucho más digital”, señala Aída López, responsable de Voluntariado Corporativo de Hazlo posible, una organización dedicada precisamente a promover las causas de la solidaridad utilizando la tecnología.

La transformación iniciada por COVID-19, que ha obligado a muchas empresas a “inventar algunas acciones que han tomado personalmente, como entrevistas y píldoras informativas para personas en riesgo de exclusión, formato de videoconferencia « o la promoción de ayuda virtual, «simplemente, simplemente con una carta, correo electrónico, video o fotos».

Esto lo han hecho multitud de empresas y entidades. Por ejemplo, CaixaBank, Iberdrola, Fundación Telefónica, Prosegur, Enagás y Pernod Ricard Enólogos han movilizado sus más de 1.000 voluntarios de la red Voluntare en un proyecto que busca generar amistades virtuales con personas mayores que se encuentran en una situación difícil.

El funcionamiento es muy sencillo: los voluntarios redactan la primera carta, si es posible a mano y en letra grande, que luego escanean y envían a las residencias participantes, donde las imprimen, las entregan a las personas mayores y al mismo tiempo les ayudan a responder.

El proyecto fue lanzado por Voluntariado y Estrategia, junto con la Fundación para la Promoción del Desarrollo y la Integración (FDI).

Juan Ángel Poyatos, director de la Red de Voluntariado y Voluntariado y Estrategia, explicó a esta revista que uno de los principales beneficios de esta transformación presencial en voluntariado online es que «Atrae nuevos empleados programa «.

Se estima que «para el 80% de los voluntarios sin contacto, esta es la primera experiencia de voluntariado».

También “facilita el voluntariado a personas con dificultades de movilidad, nos permite hacerlo conectar mejor con los jóvenes, respeta el medio ambiente y es una fórmula particularmente interesante para la mano de obra relocalizada ”.



A nivel empresarial, Poyatos también apunta que “las empresas que ya han apostado por los formatos de intervención virtual son las que han conseguido responder más rápido”.

Un entorno virtual con el que están familiarizadas las empresas de telecomunicaciones. Bajo la coordinación y asesoramiento profesional de la Fundación Adecco, el Telemarketer de Orange desplegó a sus voluntarios para ayudar a unas 200 personas con discapacidad mental y / o intelectual como parte del proyecto Estamos en contacto.

Voluntarios que trabajan como tutores telefónicos durante la cuarentena, trabajar en áreas como el estado de ánimo, el cuidado físico o el comportamiento para evitar infecciones.

Santa Lucía, Alstom, CESCE, Iberdrola, Capgemini, GSK, Bankinter, Cisco, Grupo Adecco y Ferrovial-Cadagua son algunas de las empresas que se han incorporado.

Otras empresas del sector, como Telefónica o Vodafone, también han movilizado a sus voluntarios. El primero, como parte de la campaña #SumaFuerzas, ha puesto a disposición de Cruz Roja sus 13.000 voluntarios para desarrollar la atención virtual a personas en situación de vulnerabilidad.

Los voluntarios de Vodafone, por su parte, apoyan a personas emocionalmente solitarias gracias al proyecto # SeniorsAcompany2.

También se han movilizado voluntarios tecnológicos como IBM o Cisco a disposición de la comunidad de Madrid y otras administraciones públicas. En este caso, el objetivo fue brindar asesoramiento sobre acceso y gestionar herramientas de enseñanza virtual miles de profesores que tuvieron que adaptarse a las clases online en un tiempo récord.

Redes para la producción de material sanitario desde casa

Desde casa y perfectamente organizados en el Grupo Telegram, más de 15.000 voluntarios de Fabricantes de coronavirus, una comunidad virtual de entusiastas de la impresión 3D, conocida como creadores– que se produjo en las primeras semanas de la pandemia por varios cientos de miles viseras y mascarillas de acetato, así como prototipos aspiradores.

Todo con impresoras caseras. El movimiento se inició en Asturias y se extendió rápidamente por toda España, llegando incluso a llamar la atención de los medios internacionales.

La fórmula de la cooperación, la de creadores, que también fueron promovidos por algunas empresas. Como Renault para ayudar, que contaba con un centenar de empleados que imprimían material sanitario tanto con máquinas donadas por la empresa como con sus propias impresoras 3D desde sus casas, de forma totalmente voluntaria y apoyándose en la colección de su propia plataforma crowfunding.

Vamos Ingenieros españoles de BQ, dedicada a la producción de dispositivos electrónicos, capaz de producir alrededor de 1.000 visores por día en un centro de producción equipado con 50 impresoras 3D Endesa.

Son miles de personas -en su mayoría mujeres- que se organizan a través de WhatsApp o redes sociales para producir y entregar máscaras de solidaridad al personal de salud, miembros de las fuerzas armadas y fuerzas de seguridad, o profesionales en el transporte y distribución de alimentos. Iniciativas espontáneas tanto del vecindario como de las comunidades locales; como lo llevan muchas empresas, como Pronovias. Las costureras de esta empresa textil, en colaboración con SEAT -que suministró el material- no dudaron en seguir trabajando de forma voluntaria para la producción de miles de máscaras homologadas.



Hackathon: buscando la mejor idea

Si algo nos deja esta crisis es el ingenio de los ciudadanos a la hora de encontrar una solución. Este es exactamente el objetivo de los llamados hackathon, retos colectivos Sugerir, durante un período de tiempo, las mejores soluciones a problemas específicos.

Fueron iniciadas por administraciones públicas, como la Comunidad de Madrid, a cuyo #MadridVenceAlVirus asistieron 7.400 personas de 49 países, que presentaron más de 240 propuestas. O el Ayuntamiento de Málaga, que espera encontrar ideas con él para un impulso turístico tras el COVID-19 Un desafío turístico en Málaga.

También entidades privadas, como la Fundación Vodafone, a través de su comunidad juvenil Juventud 4 Bueno-, o Banco Santander, patrocinador de una de las cinco categorías #EUvsVirus, él hackathon Comisión Europea.

¿Hacia un voluntariado más virtual?

Los profesionales están de acuerdo: la solidaridad online está ahí para quedarse. Poyatos (Voluntare) está convencido de esto «Se implementará el formato virtual decisivamente ”. López de Hazloposible enfatiza: «Está claro que el futuro es digital».

Pero esta consolidación “no reemplazará programas que ya existían, sino que los complementará de manera positiva”, dijo Poyatos. No debemos olvidar, como señala Andrea Sánchez (Trabajo por las Sociales) que “el contacto físico que ahora anhelamos, trae otro activos intangibles, como una mayor cercanía a lo social al poder verlo en primera persona o una mayor influencia entre los empleados en cierto sentido trabajo en equipo”.

No Comments Found

Leave a Reply