comentarios opiniones

El curso universitario comienza con iniciativas disruptivas de antigüedad-19

  • diciembre 16, 2020

Durante este mes de septiembre y hasta principios de octubre, varias facultades de universidades españolas iniciarán el programa Curso 2020/21. Una temporada escolar atípica, marcada por la pandemia del covid-19, que llenó pasillos y aulas de dispensadores de gel hidroalcohólico, carteles informativos que recuerdan los conceptos básicos de lavado y enmascaramiento de manos y flechas indicadoras para reorientar los itinerarios de alumnos y profesores de forma ordenada.

Incluso teniendo en cuenta el aumento paulatino del número de infectados (actuales y previstos para el invierno), la mayoría de universidades han decidido empezar curso mixto en el que se realizarán pruebas de detección cada cierto tiempo.

Organizaron a los estudiantes y trabajadores de tal manera que los edificios están siempre entre el 30% y el 50% de su capacidad, aproximadamente. E intentaron dejar todo listo en caso de que fuera necesario volver al modo de red completa.

Todas estas son medidas bastante estandarizadas en casi todas las universidades del país, públicas y privadas. Estrategias que se han desarrollado prácticamente desde el inicio de la pandemia y que fueron formalmente definidas siguiendo las recomendaciones de ministerios y consejos.

Sin embargo, algunas de estas organizaciones de formación querían incluir protocolos prácticos disruptivos convertir un problema en una oportunidad Mejorar el aprendizaje de los estudiantes, tanto desde el punto de vista teórico como práctico y en relación con su entorno.

Resolver problemas técnicos

La mayoría de las aulas están preparadas para afrontar el abrumador desafío digital. Las más habituales son las cámaras para que puedan ofrecer lecciones en directo o transmisión; y dispositivos, aplicaciones y software diverso, capaz de desplegar recursos gráficos y resolución de problemas en la pantalla de cada alumno que enriquecen la explicación del profesor.

Pero también hay muchas universidades que han recurrido a mejorar el acceso online a sus conferencias para cerrar algunas de ellas. División digital más comúnmente. Por ejemplo, Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) ha prestado ordenadores portátiles y otros equipos.

los Universidad Miguel Hernández (Alicante) también buscó este tipo de servicio y, además, buscó soluciones para llegar a la cobertura de los estudiantes alojados zonas rurales con problemas de conexión, incluso instalando antenas parabólicas que amplifican la señal.

Oportunidad de practicar

En un entorno donde las prácticas presenciales son complicadas, algunas universidades han buscado fórmulas alternativas para guiar este aprendizaje experiencial y ofrecer soluciones del mundo real para el entorno que rodea al estudiante. Por ejemplo, en Facultad de Farmacia, Universidad de Salamanca los propios alumnos elaborarán un gel hidroalcohólico para todo el centro, y si hay espacio para otras entidades que lo soliciten.

U Universidad de la Laguna (Santa Cruz de Tenerife), estudiantes de Bellas Artes se dedicaron a preparar material de protección para los baños y otros profesionales de cara al público. Una rutina adquirida durante una alarma cuando todas las impresoras 3D en España funcionaban para todos aquellos que necesitaban EPI.

Por su parte, Complutense (Madrid) centralizará el análisis de pruebas para la detección del covid-19 de todas sus adicciones en su Facultad de Biología. La tarea que ya se realizó el año pasado en coordinación con Instituto de Salud Carlos III, estudiar los resultados de las pruebas realizadas en hospitales y residencias.

Voluntarios de sensibilización

U Universidad de Santiago de Compostela (Galicia) La convocatoria del Programa de Voluntariado contra el covid-19 sigue abierta hasta el 28 de septiembre. Una iniciativa centrada en los estudiantes que tiene como objetivo crear conciencia y sensibilizar a toda la comunidad sobre la adecuada adherencia a los protocolos de protección. A cambio, cada estudiante recibirá dos créditos ECTS opcionales por semestre.

Quienes opten por participar deberán dedicar al menos una hora diaria a la programación de actividades relacionadas con esta área en las instalaciones universitarias: preparación de contenidos; sensibiliza a tus compañeros sobre los aspectos básicos a considerar para evitar infecciones; transmitir cuál es la forma más adecuada de monitorizarlos y controlarlos, etc.

Bibliotecas digitalizadas

Aunque algunos ya habían comenzado a digitalizar los cuadernos de sus bibliotecas mucho antes de que el COVID-19 llamara a nuestra puerta, es cierto que la situación carcelaria ha intensificado esta práctica. Así como la necesidad actual de reducir (o, en casos extremos, cancelar) la asistencia de los estudiantes a las dependencias de cada universidad.

Por ejemplo, una biblioteca Universidad de Sevilla Tiene amplio acceso a revistas y libros en formato electrónico. Igual que Alcalá de Henares, que ha ampliado esta oferta durante los últimos meses, mejorando así el acceso a sus estudiantes.

Pastillas de entrenamiento

Algunos centros han decidido instalar estudios de grabación en sus campus para producir videos cortos especialmente cuidadosos, como las llamadas tabletas de capacitación conceptual, guías de video, presentaciones de asignaturas y diplomas y cursos masivos abiertos online (MOOC).

Universidades como Rey juan carlos (Madrid), Politécnico de Valencia, la Universidad de Barcelona, el de Burgos o la Carlos III (Madrid), entre otros.

No Comments Found

Leave a Reply