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España sigue la cola de Europa en el Índice de Percepción de la Corrupción

  • diciembre 18, 2020

La calificación española en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2018, publicado hoy por Transparencia Internacional, significó aumentar en un punto en comparación con el año pasado. Mientras que en 2017 España consiguió 57/100 puntos, este año el resultado es 58/100. Esto indica, al menos de forma indicativa, que los esfuerzos para prevenir y combatir la corrupción en España aún no están dando frutos en cuanto a percepción ”, explica la organización.

Con esta calificación, España ocupa el puesto 41 de 180 países Estudió en el IPC de este año, junto con Georgia, Letonia y San Vicente y las Granadinas. España, en cambio, se clasifica número 20 entre los 28 países de la Unión Europea. A pesar de esta leve mejora de resultados, cabe destacar que España se sitúa por debajo de Chipre y República Checa, países con los que compartió el mismo resultado el año pasado.

«Este resultado muestra que la corrupción en España sigue siendo un problema grave que debería requerir la actuación del Gobierno y la sociedad civil», explican en nota de prensa, recordando que, en los últimos 6 años, entre 2012 y 2018, la calificación de España bajó. es de siete puntos, porque ese país, después de Hungría e igual a Chipre, es el que más ha caído de Europa en los últimos años.

Transparencia Internacional España considera que una economía como la española, que se encuentra entre las 15 primeras del mundo, no debería estar por debajo de los 70 puntos en el índice de percepción «si quiere mantener su imagen y competitividad».

En ese sentido, “es importante destacar que los múltiples escándalos de corrupción que se han producido en España en las últimas décadas, sobre todo desde la burbuja urbana y aún emergente, han provocado que la legitimidad de las instituciones gubernamentales democráticas hayan sufrido un daño muy grave. Es cierto que la crisis económica, ante la llamada política de austeridad fiscal, también ha afectado esta deslegitimación y el consiguiente descontento.

Por ello, este año TI-España destaca especialmente que la lucha contra la corrupción es «una forma de luchar por la democracia, justificarla y restablecer la legitimidad de sus instituciones en base a sus valores fundamentales».

De la misma forma, dado que la moción de no iniciar estaría motivada por la corrupción en el partido de gobierno y que derivó en un cambio de gobierno en España, se debe promover especialmente el diseño de una estrategia integral para prevenir y combatir la corrupción, señalan.

Indice de Percepción de la corrupción

El IPC de 2018 mide la percepción de la corrupción del sector público en 180 países y territorios, calificada de 0 (alta corrupción) a 100 (alta transparencia). Según el análisis de todos los datos, más de dos tercios de los países estudiados tienen menos de 50 puntos, y la puntuación media es de 43 puntos.

U los lugares más altos del índice son Dinamarca y Nueva Zelanda, con 88 y 87 puntos, respectivamente, mientras que los últimos lugares los ocupan Somalia, Siria y Sudán del Sur, con 10, 13 y 13 puntos, respectivamente. Por regiones, Europa Occidental y la Unión Europea tienen las mejores puntuaciones (66 puntos de media), y África es la que tiene la puntuación media más baja, con 32 puntos.

Desde 2012, solo 20 países han registrado mejoras significativas en sus resultados. Entre ellos se encuentran Argentina, Senegal y Costa de Marfil. En contraste, en 16 países, como España, Australia, Chile, Hungría, Turquía y Malta, los resultados han empeorado de una manera significativa.

En esta edición del IPC se ha demostrado que existe la relación directa entre la corrupción y la salud democrática mundial. Las democracias caracterizadas como “plenas” tienen un IPC promedio de 75 puntos; los etiquetados como «débiles», con un promedio de 49 puntos; los denominados «regímenes híbridos» (que representan elementos propios de los sistemas autocráticos), con un promedio de 35 puntos; y los regímenes autocráticos son los más débiles, con un promedio de 30 puntos.

En resumen, en palabras de Delia Ferreira Rubio, Presidenta de Transparencia Internacional: “Nuestra investigación establece un vínculo muy claro entre una democracia sana y el éxito en la lucha contra la corrupción en el sector público. Es mucho más probable que la corrupción ocurra cuando la democracia se construye sobre cimientos débiles y, como hemos visto en muchos países, cuando los políticos antidemocráticos y populistas tienen la oportunidad de utilizarla en su beneficio.

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