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Regulación del funcionamiento remoto

  • diciembre 10, 2020

Más o menos un mes antes del inicio de la cuarentena, cuando ni remotamente pensábamos que el virus podría encerrarnos en sus casas y mucho menos de tres meses, escribí un artículo sobre los beneficios de trabajar a distancia para paliar la cambio climático (U. ¿Podría el teletrabajo ser un aliado contra el cambio climático?).

Este escrito planteó una serie de preguntas que, aunque siguen siendo válidas y significativas, pueden haber pasado a un segundo plano cuando el trabajo a distancia no fue algo elegido con el tiempo. aclimatación, pero se llevó a cabo con motivo del día a día pandémico, en un gran porcentaje de puestos de trabajo (estimado en el 34% de los empleados en España), y de la mejor forma posible, aunque en muchos casos esas condiciones han lo suficientemente retrasado como para ser ideales.

El trabajo remoto no solo implica una serie de cambios en la forma en que se realizan las tareas, sino que también afecta claramente vida personal trabajadores, desde la necesidad de un lugar o infraestructura adecuada para trabajar en casa hasta los propios cambios conciliar trabajo y vida personal.

Está claro que no se puede trabajar de forma remota de ninguna forma, sobre todo si el teletrabajo, como dicen, se deja para multitud de trabajos que no requieren la presencia constante de trabajadores en las instalaciones de la empresa.

Para la regulación del teletrabajo en España, Proyecto de Ley de Teletrabajo, que tendrá que ser negociado con los agentes sociales y luego aprobado por el Consejo de Ministros y pasado por el Congreso y el Senado.

¿Es demasiado pronto para empezar a aprobar una ley al respecto?

Varias voces opinan que la voluntad de legislación sobre el teletrabajo es algo que se hace demasiado pronto y también con prisa, y que la flexibilidad debe ser piedra angular en el que se gestiona la relación empresa / empleado en esta modalidad de trabajo.

En cuanto a lo primero, creo que con un panorama nada claro sobre posibles epidemias de coronavirus y con la voluntad de muchas empresas de promover el teletrabajo en sus plantillas una vez que se ven los beneficios para cada una, no es para nada excesivo establecer una legislación al respecto.

De hecho, no somos el primer país en proponer medidas. Por ejemplo, Bélgica y Francia ya han introducido beneficios en efectivo para los trabajadores que trabajan desde casa, y Alemania e Italia también están desarrollando sus propias regulaciones.

De acuerdo a flexibilidad, Ya no puedo estar de acuerdo con la importancia de que la normativa española sea flexible.

No todas las empresas o trabajadores son iguales, ni las relaciones entre ellos. Si tratamos de limitarlos a una legislación muy estricta, puede que acabemos con más problemas que soluciones.

No todas las empresas o trabajadores son iguales, ni las relaciones entre ellos. Si intentamos corregirlos con legislación muy estricta podemos terminar con más problemas que soluciones.

Y puede darse el caso de que, de existir esta limitación, las empresas acaben contratando teletrabajadores de otros países con otros requisitos más económicos para sus cuentas de resultados.

El teletrabajo debe ser justo para todos

Si bien el borrador del anteproyecto no fue publicado en público, parte de su contenido se filtró a los medios periodísticos, los cuales dieron algunas movidas de los puntos más destacados, como vemos en este artículo. Tierra.

Por ejemplo, está claramente establecido en el borrador el teletrabajo es voluntario para el empleado y el acuerdo entre ambos deberá ser por escrito y contendrá, entre otras cosas, una lista de materiales necesarios, un mecanismo de reembolso de todos los costos directos e indirectos, horario, centro de trabajo al que se despliega el empleado y los medios de control que tendrá la empresa.

Además, el empleado podrá modificar el horario establecido de prestación del servicio en cumplimiento de la normativa sobre jornada laboral y descanso. Libertad que no será absoluta ya que el acuerdo entre la empresa y el empleado debe fijar «un tiempo de disponibilidad absoluta obligatoria o las restricciones que se hayan establecido al respecto».

Uno de los puntos más controvertidos del teletrabajo es quién debe ocuparse de él costos que genera trabajo desde casa. Si bien es cierto que hay costos que antes no existían, también es cierto estás seguro en otros, como transporte, comidas fuera del hogar, tiempo de viaje, etc.

En relación a este punto, el anteproyecto menciona el derecho al reembolso íntegro de costos y enfatiza que el teletrabajo no puede incluir «costos directos o indirectos relacionados con equipos, herramientas y recursos relacionados con el desarrollo de su actividad laboral», aunque no menciona cómo se realiza esta compensación, dando cierta flexibilidad para acuerdos específicos garantía.

El borrador también tiene en cuenta el derecho de los trabajadores a separarse de su trabajo incluso si lo hacen en su entorno más personal e íntimo.

Viajar largas distancias no significa estar constantemente disponible

Otro tema que también fue la objeción de muchos teletrabajadores en este período de aislamiento fue la afirmación de algunos jefes de que estaban disponible casi las 24 horas del día, y la sensación de que su puesto de trabajo podría verse comprometido si no trabaja fuera del horario laboral, dada la incertidumbre que se cierne sobre el empleo tras esta crisis.

El borrador también tiene en cuenta el derecho de los trabajadores a excluir del trabajo Aunque lo realizan en su entorno más personal e íntimo, además de la ya existente ley de protección de datos personales y garantía de los derechos digitales (que prevé el derecho a la desconexión, pero no menciona ninguna acción a tomar ni ninguna otra sanción por incumplimiento).

En particular, el anteproyecto establece “el deber empresarial de garantizar la exclusión incluye una restricción absoluta al uso de medios tecnológicos para la comunicación empresarial y laboral durante el período de descanso”.

Como sucedió con los costos, la futura regla deja que acuerdos colectivos desarrollo y establecimiento de medidas efectivas que garanticen el derecho a la exclusión.

Independientemente de lo que signifique la normativa legal, sería conveniente que las propias empresas los elaboraran políticas internas de exclusión digital, como señal para ir un paso más allá de la ley.

El trabajo remoto no puede crear desigualdades

Como hemos visto, la implantación del teletrabajo no puede ser una excusa para que los trabajadores de algunas empresas sin escrúpulos pierdan sus derechos o trabajen en inseguro.

Ni debería ser discriminar el trabajo presencial de lo cual no es y se generan desigualdades. Por ello, la futura ley enfatiza este tema y enfatiza que los teletrabajadores tienen los mismos derechos que quienes llegan a la empresa.

Asimismo, se afirma que quienes trabajan desde casa “no sufrirán daños en sus condiciones laborales, incluido el salario, la estabilidad laboral y la promoción profesional”. Además, establece la obligación para las empresas de tener en cuenta la especificidad de estas transacciones en los protocolos contra acoso.

Para normalizar el teletrabajo no solo se necesitan leyes como la que se está estudiando, sino que también es necesario abolir las desventajas existentes en las empresas y los trabajadores, como una mentalidad cara a cara, mentalidad supercontrolador según el empleado o problemas derivados de trabajar fuera de la empresa el desatar sus objetivos o colegas, por nombrar solo algunos.

Son cuestiones que quizás no se aborden en la futura ley, pero que hay que abordar a las empresas de tal forma que poco a poco, sin prisas, pero sin descanso, se acabe. normalización del funcionamiento remoto como una oportunidad más para trabajar en las mismas condiciones y derechos que el resto de empleados.

Estimado lector, la misión de la Fundación Compromiso y Transparencia es el progreso de la sociedad a través del mejoramiento de las instituciones en las áreas de gobernabilidad, transparencia y compromiso social, y para ello hemos elaborado, entre otras cosas, esta revista.

A diferencia de muchos otros medios de comunicación, hemos tomado la decisión de hacer que todos nuestros artículos e informes de investigación sean independientes, gratuitos y accesibles para todos. Creemos que cada uno de nosotros en todo el mundo tiene derecho a acceder a información verdadera y útil. En un momento en que la información se parece más a la propaganda y las ‘fake news’ se están infiltrando en los medios, el apoyo de nuestros lectores es clave para proteger la calidad editorial y la independencia del Compromiso Empresarial.

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